sábado, 13 de octubre de 2007

No me pidas un por siempre.

Creí haber despertado de mi depresión, pero me equivoque así nací y así moriré, ¿qué es lo que te hace pensar que no soy un ser hostil? Espero que algún día me lo puedas decir, ahora... no se lo que pienso y al no saberlo me mata lo que siento, lo que siento es que te amo y le temo al sentimiento porque no tiene razón ni lógica alguna; añoro tu beso cuando te veo y ciento una paz increíble cuando tus ojos miro pero aun con todo el corazón y con todo este amor, siento que no te amo, es una cuestión interminable, yo te amo cuando a tu lado estoy pero dejo de amarte cuando de lejos me gana la razón, ¡ya no entiendo! Odio esta maldita depresión, ¿porque temerle al amor y preferir el dolor? ¿porque negarse a sonreír, cuando duele mas llorar? Ya no quiero repetir el error que hice ayer, ya no quiero pensar que eres solo un ser mas pero tampoco te quiero lastimar y se que conmigo solo lloraras porque yo estoy confundida, ya no lo puedo negar, déjame hacerte feliz el tiempo que reste en el transcurso de este maldito tiempo, déjame hacerte sonreír y déjame dejarte así, sonriendo y habiendo olvidado el dolor, pero no me pidas un por siempre, pues sabes como soy, yo te amo y te amare toda la vida, como un bello recuerdo, como la cosa mas dulce de mi vida. Déjame mostrarte la luna y bajarte las estrellas, déjame compensarte por todo el dolor que en un pasado llegue a causarte, pero no me pidas un por siempre, porque sabes como soy yo, mi destino es seguir y después de todo esto solo mirar hacia delante, se que esto te duele y te confunde, se cuanto me amas y en verdad que lo agradezco, pero ¿que le puedo hacer a mi maldito miedo si desde muy infante lo tengo? ¡no me juzgues te lo pido! No cometas el error que yo contigo cometí, en verdad te amo, pero mi amor es enfermizo, podría pasar una vida entera a tu lado y de pronto como si nada alejarme, no me pidas un por siempre, pues no sabes el dolor que me costaría romper el pacto, me conozco y me conoces y aun no se como le ganas a la razón y conquistas mi corazón, ¡te amo! No lo niego pero un por siempre jamás podré jurarte..

La mitad de mi alma.

Entre rosas e4spinosas tuve que caminar, ahí, lejos, al horizonte donde te encontrabas con la cabeza gacha, ¿que buscaba? Una parte de tu alma respondías ¿y donde estaba? Ni una palabra me decías, así que sin mas preámbulo y al verte preocupado decidí ayudarte sin pensar en lo difícil que seria cruzar el abismo y el umbral que nos separaba y así fui corriendo, sin conocimiento de lo que me aguardaba y conforme iba transcurriendo el tiempo en la sombra me quedaba, ¡grítame, dime algo! Gritaba, pues el silencio de la noche era lo que mas odiaba y pronto oí tu canto, nuestra canción tarareabas, era hermosa. Y seguí tu vos hasta terminar frente a un vació que quizás era mi conciencia confundida, ¿que pasaba? No sabia, yo solo marchaba hacia ninguna parte, con miedo y un terrible escalofrió que recorría mi espalda, poco a poco fue consumiéndome el miedo a lo desconocido pero de nuevo ponía atención a tu canto y sin darme cuenta caminaba, tu eras el cantor que motivaba a mi alma y cuando menos lo esperaba, el peligro había pasado y a salvo del peligro me encontraba, ¡gracias, muchas gracias! Te gritaba y sin saber si me escuchabas imaginaba esa sonrisa marcada, aquella que tanto me encantaba y así fui de nuevo caminando hacia ninguna parte mas haya del final del sendero buscando la parte perdida de tu alma, esa... que tanto te afligía y te dejaba con la mirada perdida, así fue que al verte advenedizo entre tus pensamientos decidí correr hacia el abismo y lanzarme al otro lado del risco y fue tanto mi deseo de estar contigo que aun con un miedo que me estremecía, salte y llegue hacia el otro lado, cuando de pronto me di cuenta que aun faltaba cruzar el umbral donde todo sentimiento me dejaría desnuda ante tus ojos y ese era el reto mas grande pues mi secreto mas oscuro era seguirte amando, así que seguí caminando y en el camino pensando ¿qué seria, que pasaría? Me quedaba en duda y el dolor me comía de verte sufriendo a ti mi ser amado, cruce el sendero de mis miedos y al horizonte se distinguía el amor, la felicidad y el deseo, si, a aquellos sentimientos tan abstractos les temía mucho mas que a cualquier sentimiento bizarro, mordía mis labios y me estremecía al ver la belleza de lo que se llama romance y lloraba de solo pensar en tener una sonrisa en mi rostro, ¡que miedo! Del odio al amor prefería el odio y consideraba al amor como la sensación mas absurda, burda eh infame que pudo sentir el ser humano y cuando comenzaba a convencerme de que lo odiaba y de que llegar al umbral ninguna pena valía... oí tu llanto y un instinto desconocido que no sabia que en mi ser coexistía apareció, corrí velozmente aun enfrentando cada uno de mis miedos, vi de cerca a todos y a cada uno pero ninguno se comparaba con saber el sobre el dolor de tu alma, corrí rápida y veloz y llegue hacia aquella luz y ni siquiera el reflejo de la luz que traslucía pudo ser tan segadora como para no cruzarla y así pues... llegue hasta ti, estabas sumido en un mar de lagrimas y yo denuda ante tus ojos en cuerpo y alma, ahora podías ver que yo te amaba, sabias mi secreto y no importaba, camine y me tomaste en tus brazos y justo cuando te dije que te ayudaría a encontrar esa parte de tu alma, sellaste mis labios con un beso y dijiste: eres tu, ya te esperaba, fue así que comprendí que el sacrificio valió la pena y que eras lo que mas amaba a pesar de el gran temor que me daba pero eso ya no importaba pues nunca mas quebrantaría la unión de nuestras almas, que con el amor que pactamos ya se habían convertido en una....

Un beso en penumbra.

Una noche donde el calor de una manta no cobijaba el frió que me helaba de pies a cabeza y congelaba en cuanta falta me hacia tu calor y tu abrazo que del frió tiempo atrás me resguardaba, pensaba en tus brazos y acababa en la pena, tu... ahora a mi lado ya no estabas y noche tras noche lloraba y el frió me congelaba, el amor que te tenia era un gusano que se comía mi cuerpo lenta y dolorosamente ¡yo sufría y tu ya no estabas! Y así pasaron los meses y con ello transcurrieron los años y la ventana de mi alcoba siempre abierta estaba, pues nunca la serré para no olvidar tu beso, si, tu ultimo beso y el frió viento que por ella entraba aun me congelaba; yo gemía, lloraba y gritaba en silencio, solo mi dolor yo escuchaba en los adentros de mi alma, yo pensaba, reía y envejecía de tan solo recordar tu ultimo beso, si, aquel ultimo beso que me diste en la penumbra de mi alcoba, cuando yo con esfuerzo en el sueño me adentraba y solo pensaba en tu fantástico ser hermoso, si, aquel ultimo beso donde me tomaste con ternura entre tus brazos y acariciaste por ultima vez mi rostro, me miraste con dulzura y declaraste con una voz hueca tu despedida, si aquel beso ¡ese beso que me llevo a la gloria y al terminar me dejo en la pena! Ese beso con el que aun sueño y me insita al deseo de otro, pero ¿cómo era posible que me dejases encantada y al terminar con tu pasión desgarradora, en pena me dejaras? ¡que cruel! ¡que maldito! Incitaste a la muerte y me dejaste el sabor de tu beso maldito, ese que solo en la penumbra lo recordaba y por el el cual me desvelaba al estar en el confort a oscuras de mi alcoba , donde deje la ventana abierta con la esperanza de que aquella noche de nuevo por ella entraras y otro romántico beso en penumbras me dieses para así ignorar el viento helado que por mi ventana abierta entraba y que mi cuerpo poco a poco mataba y me hacia pensar dia tras dia en que otra noche en penumbras... me besarías.

sábado, 22 de septiembre de 2007

Amigos.

“amigos” es una palabra que duele cuando un ser amado se reduce a eso, cuando tu máxima sensación se reduce tan solo a un silencio imperdonable, cuando las esperanzas se funden con el dolor y olvido en un: “solo amigos”.
Amigos significa tantas cosas bellas y dolorosas, y en tantos casos son ambas ¿quién lo iba a decir? Creo que nadie lo comprende hasta que no lo vive, hasta que no lo siente o hasta que su existencia depende de este ¿qué se puede hacer? ¿qué es lo correcto? Para tantos nada y solo el olvido es la esperanza ¡que tragedia! Y yo que creía en las hadas.Solo se y eh llegado a la conclusión de que cuando la amistad es mera hipocresía para apagar un sentimiento, surge el insomnio y la muerte se aproxima

....Jamás lo sabrá mi amigo, jamás lo contara mi alma y la llama de esperanza quedara sepultada como siempre quiso el destino...

Juntos hasta el fin.

Era ya la noche de luna llena, te esperaba tan fielmente como fue nuestra promesa, aspiraba inmensamente a la compañía de tu presencia y cuando hacia a la luna miraba, también miraba el amor que sentía cuando solo a ti te recordaba.Ho si, miraba a la luna y sentía que miraba tus ojos y entonces la pasión del recuerdo en mi ser provocaba; eras tú mi dulce luna, mi cálida noche y mi prudente silencio, y estabas impregnado en el cuerpo joven de un bello muchacho.Eras tú el silencio y él tu complemento y juntos construían la mitad que me faltaba, en el cuerpo y en la imagen de una joven niña, eras... la cosa que más amaba, la persona en la que más pensaba y poco a poco fue pasando el tiempo y de pronto... tu llegabas.Los rayos de la luna iluminaban tu rostro y el ruido de unas hojas secas, arrastradas por el viento, la atmósfera ambientaban.Ho, cuanto te amaba y aquel día tu compañía hubiese sido solo mía, pero justo cuando te acercabas, un infame envainaba su espada y la clavaba en tu pecho tan cobarde por la espalda; Si supieras el dolor que sentí, fue tan grave como si yo hubiese recibido la puñalada, pues tu dolor, al estar unida a tu alma y a tu corazón, también era mío, yo moría si tu morías y yo respiraba si tú lo hacías.¡Que maldito infame el que te dio la espalda! Ni pensar que lo ayudaste porque así yo lo pedí, y no sabes que arrepentida estaba, pero eso ya no importaba, si no mas bien, el dolor que te afligía ¡tu morías! Y yo te veía sin poder hacer nada ¡te daré mi vida- te decía- pero tu solo te negabas, pues el dolor que te afligiría seria más grande que el que te causaba la herida-me decías. Que maldito instante aquel, donde poco a poco te perdía y tendido en mis brazos té tenia ¡no creía! No sabes cuanto me dolía, poco a poco el dolor me consumía y pensaba en el maldito que había querido darle fin a tu vida, ¡él moriría! Eso lo prometía, ¡nadie dañaba a mi luna, la luna más bella que en la faz existía, nadie ocultaba a mi noche, excepto los rayos que en mi regazo te confortaban; Y entonces con una grave agonía llame a los cuatro vientos, para saber si con ellos paz a tu muerte daba, con la muerte de aquel infeliz que el principio de tu muerte daba, y eran tantos mis deseos de venganza que decidí hacer yo misma la venganza, y cuando dispuesta a ir estaba, tu me tomaste de la mano y me pediste compañía,-esas eran tus ultimas palabras- pero ¿qué pasaba? Sin vengar tu ofensa yo quería y tu solo me decías- no importa ya- y mi mano apretabas, y entonces... comprendí que me necesitabas, yo estaría a tu lado aun si la ira me llamaba a saciar mi instinto suicida, y entonces el corazón que me ataba a ti se rompía,y una herida en mi se marcaba, yo moría porque tu morías, yo sufría porque tu lo hacías y yo reía porque tu a mi lado estabas.Moriremos juntos-dije- y en nuestros rostros una espontánea sonrisa. Sabíamos lo que pasaba y como es que terminaba pero... el tan solo saber que uno al lado del otro estaba, una inmensa alegría nos daba, pues ya nada importaba, estariamos juntos de aquí, hasta que se cansara el alma....

Esa noche aquella...

Era una noche sombría y el bosque en la penumbra estaba, tan solo bajo el roble me encontraba, sin ti, sin tu calor y solamente con tu ausencia. Yo solo cabizbajo estaba. Fue entonces que recordaba aquellos días donde tú a mi lado aun estabas, donde tus sonrisas aun eran mías y la brillantes de tus ojos solo yo contemplaba, si, aquellos días donde aun eras mía y el sabor de tus besos aun en mis labios quedaban, Ho si... tú eras mi dama, solo tu la mas amada, la única a la que mi corazón entregaba y solo a ti te adoraba, Ho si... tu eras mi dama, con la única que soñaba, tus fantasías eran mías y mis sueños solo eran contigo, Ho si, cuanto te amaba, te amaba tanto que la vida daba por causar una sonrisa en tu cara, Ho si, yo te amaba, en espíritu, cuerpo y alma, eras lo único que deseaba ¿quién iba a decir que aquel maldito día, de mis brazos tu te irías? Y es que no lo creía tu decías que me amabas, tus poesías eran mías, tus besos y tus carisias ¿qué tenias? No sabia, pero aquel día algo extraño en ti había y yo solo no entendía, te veía en la lejanía platicando con tu amigo y yo solo a lo lejos te veía, te miraba soportando la apatía que en ti había ¿qué pasaba? No sabia y yo solo a lo lejos te esperaba, mientras el tiempo solo pasaba, pronto veía tus sonrisas y tus gestos contemplados por el traidor que a tu lado estaba, hasta que pronto...la tortura se acababa, tu regresabas a mi lado y eras solo mía, yo te veía con locura y con ansía tu beso esperaba, Ho si, lo esperaba pero cuando frente a mi por fin estabas y mis labios con deseo tus besos deseaban, tu solo...me ignorabas.¿qué pasaba? No entendía¿ que te hice que me odiabas y solo no me hablabas? Fue así que de nuevo te alejabas y yo en demencia tu brazo sujetaba ¿ qué tenias? ¿qué pasaba? ¿por qué no contestabas? ¡ah! Ya no aguantaba, así que te estreche entre mis brazos tan fuerte que no escapabas, te decía al oído el miedo que me causaba tu ignoro y de pronto tu solo llorabas ¿qué tenias, que pasa? ¿por qué solo no me hablabas? No entendía, no comprendía y una inesperada ira me mataba, me consumía y tu solo forcejeaba, intentando entre mis brazos escapar ¡no podría! No dejaría que te alejaras y de pronto cuando la ira incrementaba, mi mano rozo tu rostro y una herida en ti causaba, no entendía, deseaba me perdonaras ¿lo harías? No sabia y es que mi mano como una espina te tocaba, esto ya no era amor, esto ya era ira, pero aun así te amaba, fue así que te alejaste de mis brazos y corriste a los de aquel traidor extraño ¿qué pasaba? No sabia, solo deseaba que me perdonaras y tu esencia ausentaba. Fueron así pasando las noches y también pasaban los días y tu solo... no llegabas, dime: ¿ es que no me perdonabas?
Fue así que el olvido me fue asechando y con ello el recuerdo de tu cara mi corazón torturaba ¿qué pasaba? No sabia, solo sé que te perdía y tu ya no llegabas. Así que entre tanto tiempo y una soledad oscura decidí ir en tu busca para así encontrar mi alma; llegue a tu casa y entre por tu ventana y tu ahí estabas, tan hermosa como siempre, pero algo extraño ahí estaba, y la foto del traidor en tu buro postrada ¿qué era? No lo creía ¿dónde estaba la rosa que te di y que te encantaba? ¡no estaba! Ni la caja, ni el retrato, ni la carta de amor que leías antes de ir a la cama estaba ¡si, no estaba! Tu solo me olvidabas ¡traidora! Eso eras, traidora y no otra cosa y una gran ira cubría la melancolía de mi alma. Entre sin tacto por tu ventana y te dije que te amaba, tu solo me veías con extrañeza absoluta, no entendías lo que pasaba y tu cara me mostraba el temor que te causaba ¡no entendía! ¡no creía! Tu ya no me mirabas con esa dulzura tuya, tu solo me odiabas y ya nadie mas importaba y entonces la ira me consumía, tome tu cuello y pregunte que pasaba y tu solo llorabas ¡que tormento! Ya no soportaba y de pronto... gritos infernales se escuchaban, ya no supe nada, desperté y hundida en el sueño estabas y sangre en mis manos chorreaba ¿qué era? ¿qué era lo que pasaba? No entendía, no creía y tu no despertabas. Así que fui meditando y encontré el motivo de lo que pasaban al no encontrar un engaño que engañase a mi alma, tome una daga y en mi pecho sin piedad la clavaba, ahí mis gritos y mi visión turbia quedaba ¿qué pasaba? No entendía pero todo en la penumbra quedaba, fue así que desperté del encanto y con mis manos te di y le di descanso a mi alma, hice justicia a mi vida y con injusticia termine con tu vida, no entendía, no quería, eso era lo que pasaba y fue así que aun la sangre de mis manos chorreaba, ¡ha! Ya no entendía, y cuando me di cuenta en el bosque en penumbras me encontraba...

Tus ultimas palabras.

Todavía recuerdo, aquella triste noche donde entre sollozos te dije cuando lo ciento, lo ciento por no haberte escuchado y el tiempo apresurado; Tu solo me veías con aquella mirada tuya, profunda y encantadora que me incitaba al deseo de tu boca. Solo pensaba en lo complejo que era esto, en cuanto me dolía y en la imagen del recelo, yo solo quede perdido entre mil palabras sin sentido que solo mis labios replicaban para no quedar vació, vació de culpa y vació de sentimiento. Ya no hallaba la culpa, solo se que yo era la causa y el intentar pedir una disculpa, me arrancaste las palabras de la boca con un beso, uno de esos besos que solo de sentirlo, despiertas en el cielo y la gloria entre tus manos, no, mejor dicho tu eras la gloria, tu y el recuerdo del beso perpetuo- quédate aquí, quédate conmigo- decías- olvidemos los embrollos y el dilema del “ser” y perdámonos en el fuego del idilio- aun no puedo entender como es que te escuche, mas aun siendo tan frió,, tan metódico, ¿cómo es que nada medite? Solo desee estar contigo y perderme en cada rincón de tu cuerpo.Así fue que llegamos a tu casa y pronto terminamos en tu alcoba, poco a poco la pasión crecía y el deseo por tu boca me consumía, quería estar perdido entre tus besos y mas aun aprisionarte en mis brazos, eras mía y yo solo tuyo ¿qué mas daba si la vida seguía? Ya el tiempo no importaba.Poco a poco fui quitándote el vestido y quede perdido en la belleza de tu cuerpo, te mostré mi desnudes y mas aun desnude mi alma, ante el fuego te mostré mis sentimientos, esos que solo a nadie le mostraba. Entre gemidos me decías que me amabas y con tu mano, la mía apretabas con tal fuerza que creí estar unido contigo, pero ¡era así! Mi cuerpo a ti estaba unido y el deseo, y la pasión, y la dulzura, y el amor...solo se mezclaban poco a poco, haciendo de esto una mezcla exquisita, una delicia que solo dos seres que se aman disfrutan y se pierden con el principio de un suspiro interminable. Yo te amaba, tu me amabas y eso era lo importante. Entre gritos y pudores descubiertos pude solo pensar en que te amaba, eras mía y serias mía en el recuerdo para siempre y fue así, como la pasión fue acabando, pero no por eso se fue apagando, pues después del amor siguió el descanso, te tome entre mis brazos y te dije: “te amo” y poco a poco me fundí en el sueño, un sueño donde solo existías tu y un mundo etéreo; nada me hacia mas feliz que el sentimiento, uno que crecía de solo pensar en el gran amor que había, de pronto...¡desperté! y el estruendo de una tormenta tras el muro, tu seguías entre mis brazos, tan bella como siempre, con esa fachada de ángel pleno, que es mas bello cuando duermes, a si, nada se le comparaba a aquel momento, éramos solo tu y yo y quizás, también el silencio, pero pronto mi semblante fue cambiando y mi corazón me advertía del engaño, del engaño que solo yo, frívolo y cruel, pude hacerle a tu corazón halado, si, esto no seria por siempre, pronto tenia que decirle adiós a mi ángel amado; adiós a sus besos, sus carisias, adiós a su imagen, su calor y su carita, si, hoy ya no existía un mañana y solo quedaba guardar tu imagen en mi alma, en mi alma y mi corazón herido. Si, debía decirte adiós amor y así matar el encanto y fue así como acomode tu cabeza en una almohada, me moví entre las cobijas y contemple la imagen haciendo remembranza a lo que había pasado, “te amo”, fue lo ultimo que dije a tus oídos mientras dormías y pronto tome mis ropas intentando pensar en una mejor despedida. Las horas pasaban y yo solo lo arruinaba, pues aunque no quería, ganaba la maldita cobardía.Fue así que pronto concluí con lo que seria: “la gran despedida” y fue entonces que al acercarme a tus labios para besarlos sin piedad alguna, tus ultimas palabras susurraste y pronto tu cuerpo quedo helado, si, helado, muerto y frió, pues en realidad la que se despedía era tu alma herida y no la mía; Pronto comprendí que había pasado ¡no lo creía! Tu fin había llegado y yo había estado ese día a tu lado. Un escalofrió recorrió mi espalda y es que..¡solo no me lo esperaba! Y es que quien diría que tus ultimas palabras fueron y serán: “yo también te amo”...