sábado, 22 de septiembre de 2007

Amigos.

“amigos” es una palabra que duele cuando un ser amado se reduce a eso, cuando tu máxima sensación se reduce tan solo a un silencio imperdonable, cuando las esperanzas se funden con el dolor y olvido en un: “solo amigos”.
Amigos significa tantas cosas bellas y dolorosas, y en tantos casos son ambas ¿quién lo iba a decir? Creo que nadie lo comprende hasta que no lo vive, hasta que no lo siente o hasta que su existencia depende de este ¿qué se puede hacer? ¿qué es lo correcto? Para tantos nada y solo el olvido es la esperanza ¡que tragedia! Y yo que creía en las hadas.Solo se y eh llegado a la conclusión de que cuando la amistad es mera hipocresía para apagar un sentimiento, surge el insomnio y la muerte se aproxima

....Jamás lo sabrá mi amigo, jamás lo contara mi alma y la llama de esperanza quedara sepultada como siempre quiso el destino...

Juntos hasta el fin.

Era ya la noche de luna llena, te esperaba tan fielmente como fue nuestra promesa, aspiraba inmensamente a la compañía de tu presencia y cuando hacia a la luna miraba, también miraba el amor que sentía cuando solo a ti te recordaba.Ho si, miraba a la luna y sentía que miraba tus ojos y entonces la pasión del recuerdo en mi ser provocaba; eras tú mi dulce luna, mi cálida noche y mi prudente silencio, y estabas impregnado en el cuerpo joven de un bello muchacho.Eras tú el silencio y él tu complemento y juntos construían la mitad que me faltaba, en el cuerpo y en la imagen de una joven niña, eras... la cosa que más amaba, la persona en la que más pensaba y poco a poco fue pasando el tiempo y de pronto... tu llegabas.Los rayos de la luna iluminaban tu rostro y el ruido de unas hojas secas, arrastradas por el viento, la atmósfera ambientaban.Ho, cuanto te amaba y aquel día tu compañía hubiese sido solo mía, pero justo cuando te acercabas, un infame envainaba su espada y la clavaba en tu pecho tan cobarde por la espalda; Si supieras el dolor que sentí, fue tan grave como si yo hubiese recibido la puñalada, pues tu dolor, al estar unida a tu alma y a tu corazón, también era mío, yo moría si tu morías y yo respiraba si tú lo hacías.¡Que maldito infame el que te dio la espalda! Ni pensar que lo ayudaste porque así yo lo pedí, y no sabes que arrepentida estaba, pero eso ya no importaba, si no mas bien, el dolor que te afligía ¡tu morías! Y yo te veía sin poder hacer nada ¡te daré mi vida- te decía- pero tu solo te negabas, pues el dolor que te afligiría seria más grande que el que te causaba la herida-me decías. Que maldito instante aquel, donde poco a poco te perdía y tendido en mis brazos té tenia ¡no creía! No sabes cuanto me dolía, poco a poco el dolor me consumía y pensaba en el maldito que había querido darle fin a tu vida, ¡él moriría! Eso lo prometía, ¡nadie dañaba a mi luna, la luna más bella que en la faz existía, nadie ocultaba a mi noche, excepto los rayos que en mi regazo te confortaban; Y entonces con una grave agonía llame a los cuatro vientos, para saber si con ellos paz a tu muerte daba, con la muerte de aquel infeliz que el principio de tu muerte daba, y eran tantos mis deseos de venganza que decidí hacer yo misma la venganza, y cuando dispuesta a ir estaba, tu me tomaste de la mano y me pediste compañía,-esas eran tus ultimas palabras- pero ¿qué pasaba? Sin vengar tu ofensa yo quería y tu solo me decías- no importa ya- y mi mano apretabas, y entonces... comprendí que me necesitabas, yo estaría a tu lado aun si la ira me llamaba a saciar mi instinto suicida, y entonces el corazón que me ataba a ti se rompía,y una herida en mi se marcaba, yo moría porque tu morías, yo sufría porque tu lo hacías y yo reía porque tu a mi lado estabas.Moriremos juntos-dije- y en nuestros rostros una espontánea sonrisa. Sabíamos lo que pasaba y como es que terminaba pero... el tan solo saber que uno al lado del otro estaba, una inmensa alegría nos daba, pues ya nada importaba, estariamos juntos de aquí, hasta que se cansara el alma....

Esa noche aquella...

Era una noche sombría y el bosque en la penumbra estaba, tan solo bajo el roble me encontraba, sin ti, sin tu calor y solamente con tu ausencia. Yo solo cabizbajo estaba. Fue entonces que recordaba aquellos días donde tú a mi lado aun estabas, donde tus sonrisas aun eran mías y la brillantes de tus ojos solo yo contemplaba, si, aquellos días donde aun eras mía y el sabor de tus besos aun en mis labios quedaban, Ho si... tú eras mi dama, solo tu la mas amada, la única a la que mi corazón entregaba y solo a ti te adoraba, Ho si... tu eras mi dama, con la única que soñaba, tus fantasías eran mías y mis sueños solo eran contigo, Ho si, cuanto te amaba, te amaba tanto que la vida daba por causar una sonrisa en tu cara, Ho si, yo te amaba, en espíritu, cuerpo y alma, eras lo único que deseaba ¿quién iba a decir que aquel maldito día, de mis brazos tu te irías? Y es que no lo creía tu decías que me amabas, tus poesías eran mías, tus besos y tus carisias ¿qué tenias? No sabia, pero aquel día algo extraño en ti había y yo solo no entendía, te veía en la lejanía platicando con tu amigo y yo solo a lo lejos te veía, te miraba soportando la apatía que en ti había ¿qué pasaba? No sabia y yo solo a lo lejos te esperaba, mientras el tiempo solo pasaba, pronto veía tus sonrisas y tus gestos contemplados por el traidor que a tu lado estaba, hasta que pronto...la tortura se acababa, tu regresabas a mi lado y eras solo mía, yo te veía con locura y con ansía tu beso esperaba, Ho si, lo esperaba pero cuando frente a mi por fin estabas y mis labios con deseo tus besos deseaban, tu solo...me ignorabas.¿qué pasaba? No entendía¿ que te hice que me odiabas y solo no me hablabas? Fue así que de nuevo te alejabas y yo en demencia tu brazo sujetaba ¿ qué tenias? ¿qué pasaba? ¿por qué no contestabas? ¡ah! Ya no aguantaba, así que te estreche entre mis brazos tan fuerte que no escapabas, te decía al oído el miedo que me causaba tu ignoro y de pronto tu solo llorabas ¿qué tenias, que pasa? ¿por qué solo no me hablabas? No entendía, no comprendía y una inesperada ira me mataba, me consumía y tu solo forcejeaba, intentando entre mis brazos escapar ¡no podría! No dejaría que te alejaras y de pronto cuando la ira incrementaba, mi mano rozo tu rostro y una herida en ti causaba, no entendía, deseaba me perdonaras ¿lo harías? No sabia y es que mi mano como una espina te tocaba, esto ya no era amor, esto ya era ira, pero aun así te amaba, fue así que te alejaste de mis brazos y corriste a los de aquel traidor extraño ¿qué pasaba? No sabia, solo deseaba que me perdonaras y tu esencia ausentaba. Fueron así pasando las noches y también pasaban los días y tu solo... no llegabas, dime: ¿ es que no me perdonabas?
Fue así que el olvido me fue asechando y con ello el recuerdo de tu cara mi corazón torturaba ¿qué pasaba? No sabia, solo sé que te perdía y tu ya no llegabas. Así que entre tanto tiempo y una soledad oscura decidí ir en tu busca para así encontrar mi alma; llegue a tu casa y entre por tu ventana y tu ahí estabas, tan hermosa como siempre, pero algo extraño ahí estaba, y la foto del traidor en tu buro postrada ¿qué era? No lo creía ¿dónde estaba la rosa que te di y que te encantaba? ¡no estaba! Ni la caja, ni el retrato, ni la carta de amor que leías antes de ir a la cama estaba ¡si, no estaba! Tu solo me olvidabas ¡traidora! Eso eras, traidora y no otra cosa y una gran ira cubría la melancolía de mi alma. Entre sin tacto por tu ventana y te dije que te amaba, tu solo me veías con extrañeza absoluta, no entendías lo que pasaba y tu cara me mostraba el temor que te causaba ¡no entendía! ¡no creía! Tu ya no me mirabas con esa dulzura tuya, tu solo me odiabas y ya nadie mas importaba y entonces la ira me consumía, tome tu cuello y pregunte que pasaba y tu solo llorabas ¡que tormento! Ya no soportaba y de pronto... gritos infernales se escuchaban, ya no supe nada, desperté y hundida en el sueño estabas y sangre en mis manos chorreaba ¿qué era? ¿qué era lo que pasaba? No entendía, no creía y tu no despertabas. Así que fui meditando y encontré el motivo de lo que pasaban al no encontrar un engaño que engañase a mi alma, tome una daga y en mi pecho sin piedad la clavaba, ahí mis gritos y mi visión turbia quedaba ¿qué pasaba? No entendía pero todo en la penumbra quedaba, fue así que desperté del encanto y con mis manos te di y le di descanso a mi alma, hice justicia a mi vida y con injusticia termine con tu vida, no entendía, no quería, eso era lo que pasaba y fue así que aun la sangre de mis manos chorreaba, ¡ha! Ya no entendía, y cuando me di cuenta en el bosque en penumbras me encontraba...

Tus ultimas palabras.

Todavía recuerdo, aquella triste noche donde entre sollozos te dije cuando lo ciento, lo ciento por no haberte escuchado y el tiempo apresurado; Tu solo me veías con aquella mirada tuya, profunda y encantadora que me incitaba al deseo de tu boca. Solo pensaba en lo complejo que era esto, en cuanto me dolía y en la imagen del recelo, yo solo quede perdido entre mil palabras sin sentido que solo mis labios replicaban para no quedar vació, vació de culpa y vació de sentimiento. Ya no hallaba la culpa, solo se que yo era la causa y el intentar pedir una disculpa, me arrancaste las palabras de la boca con un beso, uno de esos besos que solo de sentirlo, despiertas en el cielo y la gloria entre tus manos, no, mejor dicho tu eras la gloria, tu y el recuerdo del beso perpetuo- quédate aquí, quédate conmigo- decías- olvidemos los embrollos y el dilema del “ser” y perdámonos en el fuego del idilio- aun no puedo entender como es que te escuche, mas aun siendo tan frió,, tan metódico, ¿cómo es que nada medite? Solo desee estar contigo y perderme en cada rincón de tu cuerpo.Así fue que llegamos a tu casa y pronto terminamos en tu alcoba, poco a poco la pasión crecía y el deseo por tu boca me consumía, quería estar perdido entre tus besos y mas aun aprisionarte en mis brazos, eras mía y yo solo tuyo ¿qué mas daba si la vida seguía? Ya el tiempo no importaba.Poco a poco fui quitándote el vestido y quede perdido en la belleza de tu cuerpo, te mostré mi desnudes y mas aun desnude mi alma, ante el fuego te mostré mis sentimientos, esos que solo a nadie le mostraba. Entre gemidos me decías que me amabas y con tu mano, la mía apretabas con tal fuerza que creí estar unido contigo, pero ¡era así! Mi cuerpo a ti estaba unido y el deseo, y la pasión, y la dulzura, y el amor...solo se mezclaban poco a poco, haciendo de esto una mezcla exquisita, una delicia que solo dos seres que se aman disfrutan y se pierden con el principio de un suspiro interminable. Yo te amaba, tu me amabas y eso era lo importante. Entre gritos y pudores descubiertos pude solo pensar en que te amaba, eras mía y serias mía en el recuerdo para siempre y fue así, como la pasión fue acabando, pero no por eso se fue apagando, pues después del amor siguió el descanso, te tome entre mis brazos y te dije: “te amo” y poco a poco me fundí en el sueño, un sueño donde solo existías tu y un mundo etéreo; nada me hacia mas feliz que el sentimiento, uno que crecía de solo pensar en el gran amor que había, de pronto...¡desperté! y el estruendo de una tormenta tras el muro, tu seguías entre mis brazos, tan bella como siempre, con esa fachada de ángel pleno, que es mas bello cuando duermes, a si, nada se le comparaba a aquel momento, éramos solo tu y yo y quizás, también el silencio, pero pronto mi semblante fue cambiando y mi corazón me advertía del engaño, del engaño que solo yo, frívolo y cruel, pude hacerle a tu corazón halado, si, esto no seria por siempre, pronto tenia que decirle adiós a mi ángel amado; adiós a sus besos, sus carisias, adiós a su imagen, su calor y su carita, si, hoy ya no existía un mañana y solo quedaba guardar tu imagen en mi alma, en mi alma y mi corazón herido. Si, debía decirte adiós amor y así matar el encanto y fue así como acomode tu cabeza en una almohada, me moví entre las cobijas y contemple la imagen haciendo remembranza a lo que había pasado, “te amo”, fue lo ultimo que dije a tus oídos mientras dormías y pronto tome mis ropas intentando pensar en una mejor despedida. Las horas pasaban y yo solo lo arruinaba, pues aunque no quería, ganaba la maldita cobardía.Fue así que pronto concluí con lo que seria: “la gran despedida” y fue entonces que al acercarme a tus labios para besarlos sin piedad alguna, tus ultimas palabras susurraste y pronto tu cuerpo quedo helado, si, helado, muerto y frió, pues en realidad la que se despedía era tu alma herida y no la mía; Pronto comprendí que había pasado ¡no lo creía! Tu fin había llegado y yo había estado ese día a tu lado. Un escalofrió recorrió mi espalda y es que..¡solo no me lo esperaba! Y es que quien diría que tus ultimas palabras fueron y serán: “yo también te amo”...

lunes, 3 de septiembre de 2007

Cronica de un suseso.

Di unos cuantos pasos: cincuenta, sesenta, noventa o un poco mas, no lo recuerdo exactamente. De pronto me vi advenedizo frente a la fachada de una casucha vieja. Quede petrificado, ese lugar era de alguna manera vaga, exageradamente extraño.
Me dirigí a uno de los ventanales polvorientos donde difícilmente pude darme cuenta de que se encontraba deshabitada, empuje la desgastada puerta y me limite a entrar ,en ese momento solo deseaba saciar la curiosidad que ese lugar me provocaba; mire a la izquierda, a la derecha y pronto me di cuenta de que me encontraba en una sala, con algunos muebles viejos, polvorientos y de pésimo gusto. De pronto ahí un ruido extraño que provenía de alguna habitación en la planta alta. Con un deseo incontenible, busque las escaleras que me llevarían a aquella aun desconocida habitación y al encontrarlas me dispuse a subirlas.

Me encontraba absorto y me sentía en la cumbre de ese magnifico misterio. En ese momento una silueta se poso frente a mi, tomando la forma de un ser horrible que me seria muy difícil describirle, pues ni el mismísimo Fantasma de Canteville podría igualársele, ¡en mi vida pude ver cosa parecida!
Quede perplejo, sentí que había envejecido en solo un instante, no sentía ningún miembro, pues quede petrificado; sin embargo con algunos forcejeos logre mover mis piernas y salí huyendo despavorido de tan horrible lugar. Corrí tan rápido que ni el gran Mercurio podría superar tal velocidad y pronto me vi cuesta debajo de aquella cumbre de esa gran montaña.

Un sueño con la muerte.

Forcejeaba entre arenas movedizas, y los gusanos se comían mi boca. La esperanza había quedado nula y la muerte se aproximaba; Gritaba, lloraba y gemía, pero nadie me escuchaba. De entre la penumbra no vi nada, ni una mano amiga...
Por ahora... solo esperaba mi muerte y abrazaba al destino que me aguardaba, ¡no había mas que hacer! Hasta buscar una razón que me aferrase a la vida era vago, ahora ya no quedaba nada.
Pronto pasaba el tiempo y el dolor se convirtió en monotonía, una monotonía que llego a ser indolente y los gusanos...devoraban mi boca; Y al no encontrarle sentido alguno a mi espera por la muerte, me puse a pensar sobre lo interminable que era mi muerte, pero esto también era inútil y poco a poco también indolente, ya no me dolía morir, ni siquiera por una causa absurda que era una circunstancia casual. Fue así que de nuevo me puse a pensar, esta ves, en lo que acontecería ¿qué habría mas aya de la muerte? Quizás un fin, quizás un principio-me respondía a mi mismo- pero todo esto se volvía complejo, tan complejo, que ya no comprendía el principio de mi duda, ¿qué mas daría ahora? ¡la muerte llegaría! Pero solo..no llegaba. Jamás pensé que morir fuera tan duro, tan... lento y tan absurdo, jamás pensé morir en una posición incomoda como en la que me hallaba, pues la muerte solo llega, y solo...no llegaba.

¡Que fastidio! Pudiendo utilizar mi tiempo en otra cosa ¿qué haría mientras esperaba al barquero?- me preguntaba- quizás pensar en el mañana, pero una ves muerto ¿que sentido tendría? ¡Ninguno!- me respondí a mi mismo- ¿en que pensaría? ¿acaso en el olvido? ¡absurdo! No encontraba temas, ni siquiera disfrutar de algún problema de filosofía o pensar quizás, en los secretos de la vida ¡maldita muerte! ¿por qué tardaba tanto? ¿qué hice yo, para merecer ese maldito retardo del fin de mis días? Y no con ello quisiera decir que lo esperaba ¿quién espera su muerte? Solo saben que cuando llega, llega y solo eso ¡ah! Que afán el mis el confundirme, pero es que ya no encontraba temas de importancia, con los cuales hacer menos tediosa mi muerte, hasta que de pronto...¡ahí una voz! Provenía de la oscuridad del vació y me preguntaba mi nombre- ¿quién eres?- me dijo- ¿acaso tu eres el que sueña conmigo?- yo solo quede en silencio, pero al no oír de nuevo palabra alguna, decidí usar lo que quedaba de mi boca para decir mi nombre, el cual no dije y solo respondí absurdamente- solo soy un hombre- ¿qué haces aquí? -volvió a preguntar- espero a mi muerte- le dije- pero solo no llega- ¿crees acaso que debes morir?- pregunto- ¡no lo se!- respondí y me quede perplejo, en verdad jamás me pregunte eso ¿la muerte se merece o solo se obtiene? no supe responderle y quede callado esperando a que el silencio regresara, pero no regreso y solo se oyeron las palabras secas de aquel ser o aquella cosa aun desconocida que provenía de las profundidades del vació- ¡quédate quieto! –grito-aun no es tu hora, tu solo eres un hombre que sueña conmigo, afanado en esperar su muerte que aun no llega ¡no morirás!- dijo en tono sereno- hoy no es tu día, pero ¿por qué sueñas conmigo? –ni yo mismo lo se –respondí ¿acaso sueño contigo? Si ni yo te conozco ¿cómo es que sueño con un vació?- el vació esta en tu mente y tu solo eres un hombre que sueña conmigo, en el vació de su mente –re pitio- pero es que yo no entendía, la verdad se esclarecía, ya no le encontraba sentido a lo que pasaba, si yo era un hombre que soñaba con “el” en un vació de mi mente, entonces... ¿quién era “el”? como decidí llamarle al no distinguir sexo en el tono de su voz, ¿quién eres?- pregunte- y esta ves solo el silencio me contesto- ¿quién eres?- repetí- pero solo recibí con un tono distinto y casi inaudible la repuesta- soy lo que llamas conciencia, si es que esperas la muerte en el vació de tu mente- ¿mi conciencia?- pregunte- yo si- dijo- pero la otra era la muerte que se quejo porque soñabas con ella- ¿la muerte? Que acaso ¿ella no es mi conciencia?-pregunte- no- respondió- tu conciencia jamás se hallara en el vació de tu mente, yo soy tu conciencia y soy la que come lenta y tardíamente tu boca...
en ese momento quede perplejo ¿cómo? Es que no entendía, la adrenalina recorrió mi cuerpo ¿cómo es que mi conciencia me comía? ¡ no entendía! Y era tanta mi desesperación y mi miedo que como pude moví mi pierna y a esta le siguió mi brazo, mis forcejeos y mi miedo me impulsaron a vivir una ves mas ¿qué pasaba? No entendía, quizás era un sueño, si, soñaba y fue así que intente despertar y así como lo intente... ¡desperté! Estaba en mi alcoba en penumbras, tendido en le suelo y una daga en mi mano ¿qué era esto? ¿acaso era mi conciencia la que me tentó a soñar con la muerte? Pero...¿por qué una daga en mi mano? ¿fue la que insito a mi conciencia a soñar con la muerte?
Fue entonces que el silencio gobernó de nuevo y así fue roto con el leve sonido de un papel cayendo, yo me quede perplejo y así como fue cayendo, lo tome, prendí la lámpara y note que era un pagare, que decía así:

cobro: un intento de suicidio.
pago: cargo de conciencia.
Se debe: absolutamente nada .

Att: la muerte.

Y con unas pequeñas letras escrita en la parte inferior, la leyenda de: “ya llegara tu hora”.

Fue entonces que depuse de unos minutos y ya una ves asimilada la impresión, comprendí que aquel hombre que soñaba con el vació, era yo.. soñando con la muerte.

domingo, 2 de septiembre de 2007

solo transito deacuerdo al protocolo...

Me estoy muriendo por dentro y nadie lo nota, caigo y ¿ a quien le importa? Si me es difícil entender ¿cómo es que nadie me explica el “por que? Ya no hay espiritu, solo hay materia, ya no hay corazones que aman, solo un latir que bombea sangre, ya no hay esperanza, ya no hay luz.. ¡la vida es muerte ahora! Nada cobra sentido, simplemente trasciende ¡es inevitable!
La monotonía...lo abarca todo.
No han quedado sueños, no han quedado anhelos, ¡todo esta muerto ya! ¿hay salvación? A nadie le importa.
Los colores han quedado muertos, los muertos han helado todo. Ahora solo siento hiel, ahora solo siento un vació, ahora...ya no ciento nada....
¿Las palabras? Se las ha llevado el viento, mi existencia se ha quedado muerta ¡todo quedo en el pasado! Y le doy la bienvenida al ruin futuro, ¡la vida es basura! Y la verdadera basura es sagrada ¿dónde esta la verdad? ¿dónde quedo la armonía? Talvez bajo un puente, talvez nunca existió; la verdad y las dudas quedaron sepultadas. Ahora solo transito deacuerdo a protocolo...
me eh quedado muerta, helada, sin calor ni vida, ahora solo transito deacuerdo al protocolo y lo que un día fue, jamás será. Ya no existe el sufrimiento, porque me eh quedado siega, ya no miro las hambrunas, ni las guerras, solo vivo deacuerdo al protocolo del “buen ciudadano”, bajo un régimen corrupto que asalaria la esclavitud y dice: ¡arriba la burguesía! No hay manera de escapar, amenos que sufras en el intento, pero...¡ eso siempre fue lo inevitable! Nunca hubo victoria sin muerte y felicidad sin sacrificios, pero...¿a quien le importa ya? Yo solo transito deacuerdo al protocolo, vivo como me ordenan y pienso lo que me dictan...

sábado, 1 de septiembre de 2007

Siempre tuyo mi ser...

Ayer vi la luz,
Hoy en tus ojos miro esperanza,
Veo la tierra y su plenitud,
¡que fantasía! ¡que realidad!
Realidad etérea y desigual;
Con un sentido abstracto
Y fuera de si, incontenible como la misma luz
Y tan compleja como la misma noche.

¡oh que plenitud! ¡oh que desfallecer!
Tan instantáneo es el recelo,
Que siento al verte también a ti;
Te congela el tiempo y te inmortaliza en mi pensar,
En mi padecer...
Ahora la tierra y tu son uno,
Ambos un enigma, ambos un misterio
Y afligida yo los miro al no poderme acercar,
Pues arruinaría el momento
Y seria tortuoso el remordimiento...

...ya a mi parecer, no basta el verte.,
y tocar la tierra.
¡quiero besarte! ¡quiero amarte!
¡Extasiarme con tu ser! Pero la tierra se hunde ...
con el todo y con la nada
y ...¡en esa nada esta tu!
Tan regocijante, tan...¡tuyo mi ser!

Me arrancas el alma y solo me quedo aquí,
Pensando en ti., pensando en tu ser, ¡en todo tu ser!
Sin sentir pasión alguna...por verte morir
Y por verte sufrir tan sublime ¡que me perdone tu ser!

Yo te amo, yo te amaba y yo te amare...
Y ahora todo se funde con el todo,
Y mas sin embargo...no hay nada.
¿ donde estas tu? ¿dónde quedo tu ser?
Mi alma muere y tu no estas aquí.
Ni un trébol de cuatro hojas podría calmar mi deseo
De amarte con desdén y quizás morir por ti.

cuando hay un vacío...

Es obvio que todo termino ¿Cómo es que pasa todo esto? ¡no lo entiendo! mis manos quedaron frías, sin calor de otras, mi vista quedo perdida pues no quise mirar a alguien mas, mis palabras vacías y sin uso pues no las dije en el momento justo y el corazón fragmentado pues nunca quise que sanara y todo acaba tarde o temprano hasta que el arrepentimiento se vuelve obsoleto y sin sentido, y la razón se vuelve vaga y el sentir..queda perdido mientras que el corazón en mil pedazos…

Vana vida, vana muerte....

Hoy los gusanos carcomieron mi boca y ¡me hundi en el maldito silencio! Me senti volar y depronto desfalleser, asi de inutil, asi de simple... sin vos y sin alivio solo un trizte tormento como tortuoso es mi ser y mas sinembargo me embriaga y extacia mi boca. Las lagrimas de sangre fluyen en un mar que no es senil, flotan como destellos de luz en mi mente, embriagan mi boca y torturan mi existencia.¡Ya no veo nada! y la bruma me ha segado y admito un leve devaneo que arraza desbordante con mi alma y demas ser.Ya no hay un ser existente, solo un alma heterea falsa que vaga por un puente de aqui y haya, solo vaga un alma enferma, muerta en un falso entierro ahora en un mundo terrenal donde nada es insierto y solo abunda la vaga eternidad, le miente a mis entrañas, cobija mi melancolia y me hace estremeser, ahora... ¡la vida no vale nada! mas basta un penique para el barquero., en esta inmunda soledad del mundo hetereo, las constela el sufrimiento con falsas fantacias de guerras y victorias ¡inutiles y fallidas! y solo existe un susurro maldito que suplica a gritos entierro, entierro del mundo terreno, que resela la vana vida por injusta avarisia, ¡ya no vale nada! ni un penique, ni un alma y solo un soplo del tiempo, retiembla en el centro del universo...

El dolor que me causo tu engaño

Todavía recuerdo aquella suave agonía que sentí aquel día cuando supe, le noticia de tu engaño.

Era una noche de verano, de aquellas cuando el cielo es mas frondoso, decorado de la luna y mil estrellas; yo te esperaba tan fielmente como siempre junto al roble, si es que aun lo recuerdas también recordaras que fue ahí donde pactamos nuestro idilio y consigo nos juramos amor eterno, si, ahí estaba tan puntual como siempre esperando tu llegada ¿cómo iba a saber que jamás llegarías?.
Estuve ahí a las ocho en punto y conforme pasaba el tiempo iba acreditándole inconvenientes al “por que” de tu retardo pues aun ilusionada, esperaba ansiosa la llegada de mi amado y mas sin embargo...¡tu no llegaste!.
Así intente solo no darle importancia al motivo de tu ausencia, pues talvez mañana seguramente te vería. Así pues me retire a mi casa, mentí a mis padres diciéndoles que salí con una amiga, subí a mi alcoba y soñé con el encuentro de mañana, si mañana te vería y que alegría me daba. Fue así que al otro día desesperada deseaba que el tiempo volara y así volar hacia tus brazos.
Hasta que llego la hora y el reloj marcaba justamente las siete en punto. Corrí, tome el abrigo que tanto te gustaba y fui a esperarte de nuevo en el viejo roble confiada de tu regreso, pero de nuevo...tu no llegaste; Creí que tenias problemas, que algo te había pasado, que quizás era tan grave que tuviste que faltar de nuevo a nuestro encuentro y así de nuevo me dedique atribuir obstáculos graves que evitasen nuestro encuentro, pensando que quizás al otro día, si llegarías y me llevarías contigo como lo habías prometido, así fue que paso el tiempo y yo te esperaba en el viejo roble , pasaban los días y ya no encontraba pretextos para justificar tu ausencia ,pasaron los meses y de pronto me vi sumida en la mas fría oscuridad y fue así como me di cuenta, de que todo era un engaño...

Tu jugaste con mi ser y provocaste mis lagrimas y mis sollozos, tu mataste mi esperanza y apuñalaste una daga cuando me di la espalda, tu me prometiste, tu me juraste y ahora no se que hacer conmigo.

Ahora estoy sola esperando la llegada de un ser desconocido ¿dónde estas? ¿qué paso con tu palabra de honor? O es que acaso...¿también fue un engaño?
Hoy no se como consolar a mi alma herida, ni donde darle entierro a mi cuerpo, hoy no encuentro la sonrisa que tu antes me decías que te gustaba, hoy...

Hoy no se nada,¡nada! Excepto que...
...nunca sentí tanto dolor, como aquel dolor que me causo tu engaño.