sábado, 22 de septiembre de 2007

Tus ultimas palabras.

Todavía recuerdo, aquella triste noche donde entre sollozos te dije cuando lo ciento, lo ciento por no haberte escuchado y el tiempo apresurado; Tu solo me veías con aquella mirada tuya, profunda y encantadora que me incitaba al deseo de tu boca. Solo pensaba en lo complejo que era esto, en cuanto me dolía y en la imagen del recelo, yo solo quede perdido entre mil palabras sin sentido que solo mis labios replicaban para no quedar vació, vació de culpa y vació de sentimiento. Ya no hallaba la culpa, solo se que yo era la causa y el intentar pedir una disculpa, me arrancaste las palabras de la boca con un beso, uno de esos besos que solo de sentirlo, despiertas en el cielo y la gloria entre tus manos, no, mejor dicho tu eras la gloria, tu y el recuerdo del beso perpetuo- quédate aquí, quédate conmigo- decías- olvidemos los embrollos y el dilema del “ser” y perdámonos en el fuego del idilio- aun no puedo entender como es que te escuche, mas aun siendo tan frió,, tan metódico, ¿cómo es que nada medite? Solo desee estar contigo y perderme en cada rincón de tu cuerpo.Así fue que llegamos a tu casa y pronto terminamos en tu alcoba, poco a poco la pasión crecía y el deseo por tu boca me consumía, quería estar perdido entre tus besos y mas aun aprisionarte en mis brazos, eras mía y yo solo tuyo ¿qué mas daba si la vida seguía? Ya el tiempo no importaba.Poco a poco fui quitándote el vestido y quede perdido en la belleza de tu cuerpo, te mostré mi desnudes y mas aun desnude mi alma, ante el fuego te mostré mis sentimientos, esos que solo a nadie le mostraba. Entre gemidos me decías que me amabas y con tu mano, la mía apretabas con tal fuerza que creí estar unido contigo, pero ¡era así! Mi cuerpo a ti estaba unido y el deseo, y la pasión, y la dulzura, y el amor...solo se mezclaban poco a poco, haciendo de esto una mezcla exquisita, una delicia que solo dos seres que se aman disfrutan y se pierden con el principio de un suspiro interminable. Yo te amaba, tu me amabas y eso era lo importante. Entre gritos y pudores descubiertos pude solo pensar en que te amaba, eras mía y serias mía en el recuerdo para siempre y fue así, como la pasión fue acabando, pero no por eso se fue apagando, pues después del amor siguió el descanso, te tome entre mis brazos y te dije: “te amo” y poco a poco me fundí en el sueño, un sueño donde solo existías tu y un mundo etéreo; nada me hacia mas feliz que el sentimiento, uno que crecía de solo pensar en el gran amor que había, de pronto...¡desperté! y el estruendo de una tormenta tras el muro, tu seguías entre mis brazos, tan bella como siempre, con esa fachada de ángel pleno, que es mas bello cuando duermes, a si, nada se le comparaba a aquel momento, éramos solo tu y yo y quizás, también el silencio, pero pronto mi semblante fue cambiando y mi corazón me advertía del engaño, del engaño que solo yo, frívolo y cruel, pude hacerle a tu corazón halado, si, esto no seria por siempre, pronto tenia que decirle adiós a mi ángel amado; adiós a sus besos, sus carisias, adiós a su imagen, su calor y su carita, si, hoy ya no existía un mañana y solo quedaba guardar tu imagen en mi alma, en mi alma y mi corazón herido. Si, debía decirte adiós amor y así matar el encanto y fue así como acomode tu cabeza en una almohada, me moví entre las cobijas y contemple la imagen haciendo remembranza a lo que había pasado, “te amo”, fue lo ultimo que dije a tus oídos mientras dormías y pronto tome mis ropas intentando pensar en una mejor despedida. Las horas pasaban y yo solo lo arruinaba, pues aunque no quería, ganaba la maldita cobardía.Fue así que pronto concluí con lo que seria: “la gran despedida” y fue entonces que al acercarme a tus labios para besarlos sin piedad alguna, tus ultimas palabras susurraste y pronto tu cuerpo quedo helado, si, helado, muerto y frió, pues en realidad la que se despedía era tu alma herida y no la mía; Pronto comprendí que había pasado ¡no lo creía! Tu fin había llegado y yo había estado ese día a tu lado. Un escalofrió recorrió mi espalda y es que..¡solo no me lo esperaba! Y es que quien diría que tus ultimas palabras fueron y serán: “yo también te amo”...

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